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viernes, 9 de junio de 2017

Imagina que te obligaran a vivir con un saco de 30 kilos atado a tu cuerpo.


Voy a pasar unos días en mi casa familiar en el pueblo. Mientras planeo mi verano seguiré pensando en cómo atajar este problema "de peso" que tengo. Creo que mentalizarse es necesario pero hay que pasar a la acción, está claro.

Ayer fui a comprar ropa. Fue una experiencia terrible, primero por lo mal que me vi, segundo porque cuando volví a casa, dando un paseo a lo largo de los dos kilómetros, aproximadamente, que separan mi casa del centro comercial, sentí como me dolía la columna vertebral a la altura de la cintura. Tengo miedo a que el peso termine provocándome una hernia discal o algo así. Hace diez kilos que mi problema de estética dejó de serlo para convertirse en un problema de salud.

Siempre digo lo mismo, es como si a una mujer que pesa 73 kilos le dieran un saco con 30 kilos de arena y la obligaran a moverse todo el día y toda la noche con el saco atado a su cuerpo. Eso es lo que le estoy haciendo yo al mío. Y me da pena. Las emociones también son importantes. En mi caso creo que las emociones están íntimamente ligadas a qué como y como como. Pero de eso hablaré otro día. 
Mientras tanto voy a leer detenidamente uno de los blogs en los que me inspiro. Ella perdió 30 kilos, a ver si la próxima protagonista de la hazaña soy yo misma.
http://adelgazar30kilos.blogspot.com.es/2013/08/

1 comentario:

  1. Hola, cielo. No sabes cómo te entiendo. Hoy precisamente hablo de que no me gusta probarme ropa y es por lo mismo que tú dices. No me gusta verme en los espejos de los probadores. Me hunde esa imagen. Así que no lo hago. Me arriesgo y no me pruebo nada.
    Anímate, no decaigas.
    Escribe y desahógate.
    Un abrazo grande!

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