viernes, 14 de diciembre de 2018

Cansada pero no rendida





Bueno, pues no estoy siendo muy disciplinada, esa es la verdad. El viernes pasado fui a pesarme y había perdido 100 gramos. Mucho menos de lo que yo esperaba aunque en el fondo me conformé pensando que me quedaban un par de días para el periodo y que seguramente eso estaba influyendo. Al final he decidido que no voy a volver a la dietista hasta enero. Tengo que mentalizarme un poco más, tener claro lo que quiero y, sobre todo, tener claro que me va a costar muchas renuncias conseguirlo.

A pesar de que vienen fiestas donde la comida abunda estoy mentalizándome de que tendré que compensar los excesos y que no puedo estropear en una semana- porque al final es una semana- lo que tanto trabajo me cuesta conseguir que es perder un kilo o medio. 

He escogido la foto de una mujer muy sexy sin ser delgada porque creo que apreciar nuestro cuerpo como es, valorarlo y quererlo es un paso esencial para mejorarlo. Seguimos en ello. 

Felices fiestas y espero que 2019 nos traiga ese bienestar por el que estamos luchando. Un abrazo. 

lunes, 3 de diciembre de 2018

Receta






El viernes iré a pesarme, la semana va muy irregular porque viernes, sábado y domingo he comido sin control... no tanto mucha cantidad como ninguna calidad: dulces, pizza, salsas, pan, vino...
Para mantener el blog activo dejo una receta que me está resolviendo muchas cenas y que me gusta mucho:


  • Pico endivias (he probado con lechuga y queda muy floja, en último caso mezclar las dos cosas)
  • Manzana (en la receta original pone piña en su jugo, pero yo he preferido manzana)
  • Pechuga de pavo (compro una pieza de pechuga normal o braseada, aunque tiene más sal, y hago cuadraditos). 
  • Frutos secos variados para ensalada. 
  • Sal, pimienta, vinagre y aceite. 

sábado, 24 de noviembre de 2018

Por fin pierdo peso



Bueno, pues algo he conseguido, lo necesitaba. Supongo que tiene que ver con haber cambiado el azúcar por edulcorante, los desayunos de galletas o pan con aceite por cereales de AllBrang, que son pura fibra, he suprimido un vaso de leche que me gustaba beber por la noche y me he movido un poco más. Del resto no destacaría ningún cambio importante. De hecho he seguido cometiendo algún exceso como comer dos aceitadas (dulce tipo pasta) con el café el lunes y beber una cola light casi todos los días. Ya he contado muchas veces que soy consciente de que los refrescos no son buenos, de que debería sustituirlo por una infusión que las hay buenísmas y también me gustan... pero la realidad es que al final tiro de lata y me apoyo en ella para evitar picar otras cosas, digamos que de los males el menor. 
El próximo fin de semana no voy a pesarme porque me voy de viaje, aún así me descolgaré por aquí con la receta de una ensalada que me está resolviendo muchas cenas. Mi reto ahora será perder ese medio kilo que me separa del 92. Ojalá lo consiga. Y gracias por vuestro apoyo, de verdad. 

sábado, 17 de noviembre de 2018

Igual



Supongo que debería hacer examen de conciencia. Tengo la comida de Navidad con mis amigas el día 1 de diciembre, todos los años pienso que el próximo año cuando llegue ese día estaré más estupenda, pero no... he tenido una oportunidad este verano cuando rondé los 90 kilos de bajar hasta los ochenta y pico y la he perdido. Hay personas a las que sentirse mal les sirve de acicate y reaccionan pero yo no, yo me siento mal y comienzo una huida hacia adelante por ese mismo camino que me está perjudicando.
No sé. El viernes volveré a pesarme porque después tardaré dos semanas en hacerlo. Entre semana me es imposible ir a la dietista y en diciembre no estaré libre todos los sábados. De momento hoy he comprado edulcorante en lugar de azúcar que es uno de los pequeños gestos que me ayudó a perder peso antes de verano. Espero que el sábado me vaya mejor porque estoy desanimada. Hasta entonces. 

martes, 6 de noviembre de 2018

Decepcionada






He tardado en arrancar pero aquí estoy. El día que fui a pesarme después del verano (y parte del otoño) había recuperado cuatro kilos y medio. La dietista me dijo que me daba un par de semanas para que fuera entrando poco a poco en la rutina. Me dijo "puedes perder hasta dos kilos de líquido" -todo esto según la máquina que calcula cuánta grasa y líquido hemos cogido- pero yo en lugar de perder, gané 600 gramos. Qué desastre. 
He tenido días de decir tiro la toalla yo no voy a ser delgada nunca. Y días de decir, Rocío, si abandonas ahora será peor porque engordarás y en algún momento tendrás que volver a enfrentarte a tu sobrepeso por salud y por estética. 
Al final aquí estoy. Por lo que veo en la tabla anterior estoy más o menos en el punto en el que estaba después de Semana Santa. No estoy ni la mitad de motivada que estaba entonces pero voy a buscar esa motivación donde sea. Donde sea. 
Yo debería haber adelgazado exactamente lo que he engordado. Esta semana no estoy segura de que esté yendo bien. Pero en algún momento retomaré este proyecto con fuerza. Gracias por acompañarme. Hasta pronto.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Casi a punto






Mi verano ha sido infinitamente mejor de lo que yo esperaba en lo personal pero también mucho peor de lo que me gustaría para mi proyecto de perder 30 kilos. Como dice mi querida compañera de batallas Pili - en este enlace podéis ver su blog- todo lo que voy a contar a partir de ahora no puede ser ejemplo de nada ni de nadie pero son mis debilidades y creo que tengo que compartirlas, al igual que mis éxitos, si quiero ser honesta:

  • Empecé el verano feliz de mis logros -había bajado 10 kg- y con propósito de enmienda y casi lo consigo... la primer semana.
  • Empecé comiendo pan en las comidas, comida y cena. Y pipas por las tardes. Y galletas para desayunar. Aún así no noté que engordara.
  • Cuando empecé a salir con las amigas me propuse no comer gominolas -sí, a mis 39 años sigo comprando gominolas cuando salgo con mis amigas 😏-y lo cumplí, pero mi chupito de crema de orujo con todas sus calorías no me lo quitaba nadie como si no hubiera bebidas sin azúcar o infusiones con hielo.
  • En agosto empecé a trabajar en un bar, genial, porque así me movía pero claro... tenía los pinchos tan a mano que mal se tenía que dar la tarde para no comer un poco de tortilla, unas croquetas...Un vinito y unos frutos secos al terminar... Con lo que logré controlarme fue con los helados, menos mal. 
  • Las consecuencias de comer mal no se hicieron esperar: estreñimiento, gases, hinchazón, y el vestido que empezaba a apretarme a la altura del pecho primero y de la cintura después. 
Y así llegué a mediados de septiembre y la vuelta a la rutina. Ahora me da miedo ir a pesarme. Pero miedo, miedo. Así que me paso el día ideando estrategias para arreglar en dos semanas lo que he estropeado en dos meses: que si hacer un día a fruta, que si un día a batidos, que si tengo que volver a andar... 
Iré a pesarme la primer semana de octubre, calculo 93...o más. Jo, me siento fatal. Pero ya está hecho. Ahora a pensar en que puedo hacerlo mejor, mucho mejor que este verano y mejor incluso que el año pasado. 
Si alguien más quiere adelgazar y compartir sus experiencias, será genial, juntos es mejor. Os lo digo yo que he encontrado en este blog una herramienta indispensable. Gracias por leer. Hasta pronto.