lunes, 22 de enero de 2018

Receta

A partir de ahora me descolgaré todas las semanas con alguna receta o un plan de menú por si le sirve a alguien de inspiración.
Antes de empezar haré una presentación de mi faceta de cocinera: 
  • Vivo sola, por tanto, cocino cantidades pequeñas y exclusivamente a mi gusto.
  • No tengo alergias ni intolerancias.
  • Las recetas que encontréis aquí serán fáciles, poco elaboradas y tened la seguridad de si yo puedo hacerlo todo el mundo puede.
  • La inmensa mayoría son propuestas por mi dietista pero adaptadas a mis usos y costumbres. 
Esta crema de pimientos ha sido todo un descubrimiento para mi. La primera vez me salió genial, la segunda experimente usando pimientos picantes y no hubo forma de comerla. A partir de ahí cada día me sale mejor.

  1. Pico un pimiento rojo, un trozo de cebolla y dos ajos.
  2. Los rehogo en una cazuela con un poco de aceite.
  3. Añado un tomate pequeño natural. Yo los tengo congelados del verano del huerto. Tienen un ácido excepcional que creo que enriquece mucho la receta. Una vez eché un tomate crudo, poco maduro, y el resultado fue más simple. Cuando se me acaben los tomates compraré latas de tomate natural triturado o sin triturar y le añadiré pero siempre buscando un poco el sabor ácido del tomate muy maduro.
  4. Añado un poco de agua y sal o media pastilla de caldo de carne de pollo (Avecrem). 
  5. Batidora y a comer.



martes, 9 de enero de 2018

El viaje pendiente.



Permitidme que empiece el año hablando un poco de mi y no sólo de mi peso. Nunca empiezo el año haciéndome propósitos pero este año voy a hacer una excepción. Hace tiempo que me di cuenta de que tengo un viaje pendiente y es el que separa a la mujer que soy de la que quiero ser -más en esta entrada-.

Cuando empecé a ir a zumba evitaba el espejo poniéndome detrás de una columna. Pero con el tiempo, los bailes me obligaron a salir de mi zona de confort. Ahora me miro, y me veo, y me doy cuenta de que no soy tan torpe, ni tan lenta ni tan arrítmica como yo pensaba -a pesar de que mis bailes parecen una parodia del original-. Y pienso qué diferentes serían las cosas si hubiera empezado a hacer baile con 20 o con 22 o con 24. Y me reprocho no haberme cuidado más, no haberme querido más. Pero luego me digo que vale ya de reproches. Qué he llegado a tiempo, que lo importante es que estoy ahí, frente al espejo, dejando que la música me lleve con más o menos gracia por la sala de baile y que si persisto podré mejorar mucho. Y eso me motiva. Y me esfuerzo, y trabajo la expresión corporal con las canciones lentas, y la respiración cuando hacemos estiramiento, y el ritmo en las canciones más movidas. Y me esfuerzo en aceptarme como soy y me prometo cada vez que me miro al espejo que pronto tendré otro perfil, que me lo debo.

No puedo por menos de animaros a que hagáis zumba, de verdad. Sin mirar a los lados. Que no tengáis que pensar dentro de un año o dos, como pienso yo cada día, por qué no empezaría a venir antes.

NO quiero adelgazar para que los demás me vean más guapa. Quiero adelgazar porque eso me va a hacer sentir mejor conmigo misma. Porque no quiero que mi cuerpo sea un extraño, quiero reconciliarme con mi cuerpo, cuidarlo, mimarlo, disfrutarlo cuando camino por la calle, cuando bailo, cuando ando semidesnuda por casa... no tengo un cuerpo, soy un cuerpo, y no puedo seguir viviendo ajena a él.

Por último, desde que dejé de ir a la dietista he cogido peso y no voy a ir ya mismo por motivos económicos. Empezaré por mi cuenta y en febrero vuelvo a la bascula y a actualizar mis pesos.
De momento voy a empezar por incorporar una tabla con el perímetro de mi cintura. Algo que me da un miedo terrible hacer pero, tal y como me he propuesto, no puedo seguir viviendo mirando para otro lado.

En mi próxima entrada pondré algún ejemplo de menú. Hasta prontito.


viernes, 24 de noviembre de 2017

Semanas 11 y 12: en la montaña rusa.






La semana pasada no pasé mucho tiempo en casa ni con el ordenador a mano así que no actualicé el peso. Las noticias no fueron buenas, había cogido 200 gramos... pero esta semana ¡He perdido un kilo!

Cada día tengo más claro que esto es una carrera de fondo. He tenido muchos días en los que he pensado que no lo conseguiría y que iba a estar siempre más gorda de lo que me gustaría pero hoy miro la tabla y veo cinco kilos menos y pienso: Podría cambiar el título del blog y decir que estoy embarcada en un proyecto para perder 25 kilos en lugar de 30. Y sinceramente, suena mejor.

No voy a cambiar el título del blog, ni siquiera se seguro si llegaré a perder 30 kilos pero sí estoy segura de que alcanzaré un peso en el que me sienta bien. Y voy a compartir mi experiencia para ayudar a otras personas de la misma forma que otros testimonios me han ayudado a mi. Gracias a todos los que compartís, más o menos, experiencias y comentarios.

Hoy le he dicho a la dietista que en diciembre no voy a ir porque no voy a poder tener mi alimentación bajo control siete días a la semana durante ninguna de las semanas que tengo por delante. Pero tengo un compromiso personal y es mantener a raya los excesos y ser constante con la zumba, el ir andando a buen ritmo a todas partes, etc.

Haré alguna entrada más para que no os olvidéis de mi y en enero volveré con las actualizaciones del peso. Gracias por vuestra compañía en este paseo. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

Semana 10: ¡Salvada!







Después de dos semanas recuperando peso he dado un bajón significativo pero que hay que poner en cuarentena. Digo esto porque fundamentalmente he perdido líquido y de lo que se trata es de perder grasa. Es más, cuando a final de mes me vuelva la regla volveré a coger líquido y así. Aún así voy a disfrutar de las cifras, que cada vez se acercan más al 95 y ya veremos.

Más cosas: la zumba. Genial. De verdad. Yo lo recomiendo encarecidamente. Voy dos horas a la semana, no se me hacen largas, sudo y me vuelvo a casa. Lo mejor: yo misma dándolo todo. Lo peor: las cacatúas diciendo "ay, que mal lo hago" "ponte tu delante que a mi me da vergüenza". Yo lo tengo claro desde el primer día, aquí vengo a sudar, si además aprendo a bailar, mejor que mejor, pero no es el objetivo.

Hasta la próxima semana. 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Semana 9: Dos pasos atrás. Hay que tomar medidas.





Esta semana no he hecho la dieta y he engordado 700 gramos y no he perdido el líquido acumulado, un desastre.
No tengo excusa. El domingo tuve una comida familiar y no puse límites. El resto de la semana me lo he pasado comiendo dulce en cantidades industriales, coca-cola incluida. Desde que empecé la dieta es la primera vez que noto tanta ansiedad, la coca-cola la he echado siempre de menos pero el tema del dulce lo tenía controlado gracias a las cremas de chocolate de Vitalinea o los yogures desnatados de bombón de Clesa. Pero esta semana he comido casi un pastel diario. Ya se nota.

La solución pasa por coger el calendario, el lápiz y apuntar... Estaba muy feliz con mis logros y no voy a estropearlo.

Desde que empecé no me he puesto objetivos explícitos pero si tenía en mente que mi peso estuviera por debajo de 95 el día 26 de noviembre que tengo una reunión de amigas. Ya no lo veo factible pero lo voy a intentar.

He perdido una batalla, de hecho he perdido dos, la de la semana pasada y la de esta. Pero no he perdido la guerra.

¡Adelante!

viernes, 27 de octubre de 2017

Semana 8: Una mala semana








No sé si decir que ha sido una mala semana o que ha sido un mal resultado. Creo que el problema no ha sido tanto cómo yo he seguido la dieta y las veces que me la he saltado como que hace una semana que me tenía que haber venido la regla y todavía la estoy esperando. De hecho en el desglose que hace el programa de ordenador de la báscula que usa la dietista se reflejaba que había cogido casi dos kilos de líquido pero que había perdido un poco de grasa.

Por este motivo voy a poner estos resultados en cuarentena y ver que pasa la próxima semana. Mi recomendación para todas las personas que estáis tratando de perder peso es que busquéis ayuda. Si yo no hubiera tenido la oportunidad de ver que estoy reteniendo líquido en cantidades industriales es muy probable que esta semana tirara todo por la borda a la vista de los resultados. Pero como he observado que he perdido grasa y que el aumento de peso sea probablemente algo puntual pues sigo animada.

La próxima semana os contaré que tal me va con a zumba. Aunque ya os adelanto que es mucho mejor que el gimnasio y que la recomiendo.

¡Hasta pronto!