domingo, 10 de febrero de 2019

Rendida






Hace poco escribí una entrada que decía cansada pero no rendida pero la verdad es que al final me rendí. No me puedo creer que haya estropeado todo lo logré el año pasado, lo feliz que me sentí, lo guapa que me veían los demás, más que yo misma, para decir la verdad. Me provoca tanta frustración volver a sentir que me aprieta la cintura de la ropa, que se marca el michelín, que sale papada en las fotos... 
He pasado unas semanas malas, dando bandazos, consultando posibles soluciones, leyendo vuestros blogs a ver si encontraba el punto de apoyo donde colocar una palanca y nada... 
Mi problema también es el dulce, como cuenta Pili, he leído mucho sobre la adicción, sobre esto sobre lo otro, pero a mi la teoría ya no me ayuda, yo ya me la se toda, lo que necesito es motivación. 
He pensado hacer lo que propone Alicia, apuntar CON SINCERIDAD todo lo que como incluida la piruleta que estoy chupando mientras os escribo y que ya es la cuarta de esta tarde. 
Por un lado pienso que escribir me servirá, por un lado, para tomar conciencia yo y por otro para que me ayude a frenarme un poco porque me da vergüenza sólo de pensar que alguien que conozco pueda leer el blog. 
Los últimos análisis que hice me han dado colesterol. Hay días que pienso, ¿de verdad Rocío? ¿de verdad no vas a ser capaz de parar esto? y en esos momentos pienso que voy a pasar de la alimentación sana y de todo el equipo y que voy a empezar a comer pollo y piña a todas horas y punto. No se como voy a salir de este círculo pero tengo que salir porque aquí no soy feliz. 

Hasta prontísimo. 
Besos nutripandi. 

martes, 15 de enero de 2019

Pensando en cirujía



He tomado una decisión. Prometo que nunca pensé que tendría que llegar a hacerlo, yo estaba segura de que yo controlaba, que antes de recurrir a la cirujía era capaz de dejar de comer. Lo pensé mil veces, incluso hasta cuando estaba trabajando -he pasado muchos años en paro y ahora hace dos que no trabajo porque volvía a estudiar- y me iba bien económicamente y en mi casa me animaron a hacerme una liposución yo dije que NO, que yo tenía que adelgazar sola. Recuerdo que cuando cumplí 30 años pensé "es la última vez que cambio de década con sobrepeso" bien, pues en un mes cumpliré 40 y todo sigue igual. Así que he decidido que voy a recurrir a la cirujía. Como no trabajo tengo unos meses por delante para tomar la mejor decisión. Tengo una amiga operada de estómago que puso hacerlo en la Seguridad Social porque cumplía los requisitos. Confío en que ella pueda orientarme un poco aunque por lo que he visto yo no estoy en el baremo de la Seguridad Social. Agradeceré toda la información u opiniones que podáis darme. Me gustaría poder hacerlo antes de que acabe el año pero sé que nunca será antes de octubre. Agradezco toda la información que me podáis a aportar y, por supuesto, yo compartiré aquí cada paso que de, cada clínica que visite, cada opinión profesional que reciba. 

Sé que hasta entonces tendré que seguir intentando bajar de peso, ahora estoy en un momento malo, pero tengo que seguir. Os voy a contar algo que he pensado mucho estas semanas: un día vi en twitter una fotografía de unas mujeres semidesnudas protestando en Londres por las campañas de Victoria Secret, reivindicaban la belleza de los cuerpos naturales. Las miré, me gustaron, me gustaron mucho, y es más, me gustaron más las que tenían más carne, me gustaban sobre todo los cuerpos con pecho, caderas y una cintura marcada. Pensé que me encataría tener esa forma, pero sobre todo me gustaría quererme y aceptarme como soy, disfrutarme. Pero no lo hago. Y no creo que eso vaya a cambiar ya. Supongo que tiene mucho que ver con la educación y el momento en el que crecí. De la educación y la obesidad hablaré otro día. 

El caso, es que quiero poder comprarme alguno de esos vestidos maravillosos que veo en los escaparates o en Instagram, unos zapatos de tacón fino, un escote de vértigo. Soy una mujer sola e independiente y el día que vuelva a trabajar quiero darme esos caprichos porque creo que me lo merezco, creo que me merezco sentir el orgullo que muchas mujeres sienten con 20 años cuando se miran al espejo y que yo no sentí nunca. Quiero sentirlo con 40, no me puedo rendir. 

No he vuelto a la dietista, no sé si volveré, mejor dicho, seguro que no volveré de forma continua como el año pasado aunque quizá lo haga de forma esporádica. Bueno, cuando esté más animada tomaré alguna decisión. Gracias por leer porque si esta aventura es difícil acompañada me parece casi imposible sola. 

viernes, 14 de diciembre de 2018

Cansada pero no rendida





Bueno, pues no estoy siendo muy disciplinada, esa es la verdad. El viernes pasado fui a pesarme y había perdido 100 gramos. Mucho menos de lo que yo esperaba aunque en el fondo me conformé pensando que me quedaban un par de días para el periodo y que seguramente eso estaba influyendo. Al final he decidido que no voy a volver a la dietista hasta enero. Tengo que mentalizarme un poco más, tener claro lo que quiero y, sobre todo, tener claro que me va a costar muchas renuncias conseguirlo.

A pesar de que vienen fiestas donde la comida abunda estoy mentalizándome de que tendré que compensar los excesos y que no puedo estropear en una semana- porque al final es una semana- lo que tanto trabajo me cuesta conseguir que es perder un kilo o medio. 

He escogido la foto de una mujer muy sexy sin ser delgada porque creo que apreciar nuestro cuerpo como es, valorarlo y quererlo es un paso esencial para mejorarlo. Seguimos en ello. 

Felices fiestas y espero que 2019 nos traiga ese bienestar por el que estamos luchando. Un abrazo. 

lunes, 3 de diciembre de 2018

Receta






El viernes iré a pesarme, la semana va muy irregular porque viernes, sábado y domingo he comido sin control... no tanto mucha cantidad como ninguna calidad: dulces, pizza, salsas, pan, vino...
Para mantener el blog activo dejo una receta que me está resolviendo muchas cenas y que me gusta mucho:


  • Pico endivias (he probado con lechuga y queda muy floja, en último caso mezclar las dos cosas)
  • Manzana (en la receta original pone piña en su jugo, pero yo he preferido manzana)
  • Pechuga de pavo (compro una pieza de pechuga normal o braseada, aunque tiene más sal, y hago cuadraditos). 
  • Frutos secos variados para ensalada. 
  • Sal, pimienta, vinagre y aceite. 

sábado, 24 de noviembre de 2018

Por fin pierdo peso



Bueno, pues algo he conseguido, lo necesitaba. Supongo que tiene que ver con haber cambiado el azúcar por edulcorante, los desayunos de galletas o pan con aceite por cereales de AllBrang, que son pura fibra, he suprimido un vaso de leche que me gustaba beber por la noche y me he movido un poco más. Del resto no destacaría ningún cambio importante. De hecho he seguido cometiendo algún exceso como comer dos aceitadas (dulce tipo pasta) con el café el lunes y beber una cola light casi todos los días. Ya he contado muchas veces que soy consciente de que los refrescos no son buenos, de que debería sustituirlo por una infusión que las hay buenísmas y también me gustan... pero la realidad es que al final tiro de lata y me apoyo en ella para evitar picar otras cosas, digamos que de los males el menor. 
El próximo fin de semana no voy a pesarme porque me voy de viaje, aún así me descolgaré por aquí con la receta de una ensalada que me está resolviendo muchas cenas. Mi reto ahora será perder ese medio kilo que me separa del 92. Ojalá lo consiga. Y gracias por vuestro apoyo, de verdad. 

sábado, 17 de noviembre de 2018

Igual



Supongo que debería hacer examen de conciencia. Tengo la comida de Navidad con mis amigas el día 1 de diciembre, todos los años pienso que el próximo año cuando llegue ese día estaré más estupenda, pero no... he tenido una oportunidad este verano cuando rondé los 90 kilos de bajar hasta los ochenta y pico y la he perdido. Hay personas a las que sentirse mal les sirve de acicate y reaccionan pero yo no, yo me siento mal y comienzo una huida hacia adelante por ese mismo camino que me está perjudicando.
No sé. El viernes volveré a pesarme porque después tardaré dos semanas en hacerlo. Entre semana me es imposible ir a la dietista y en diciembre no estaré libre todos los sábados. De momento hoy he comprado edulcorante en lugar de azúcar que es uno de los pequeños gestos que me ayudó a perder peso antes de verano. Espero que el sábado me vaya mejor porque estoy desanimada. Hasta entonces.